jueves, 29 de marzo de 2007

Los osos verdes.

Hace años en unos carnavales regresábamos de una noche bien movida. Serían quizas las cinco de la mañana, no muy tarde. Habíamos recorrido Juan Luis y yo toda la Avenida de Anaga hablando de nuestros rollos, y uno de los temas favoritos como nos paso otras muchas veces tras terminar el instituto, era la amistad. Nos gustaba jactarnos de que lo seríamos por toda la vida, aunque pasara mucho tiempo sin vernos.

Al llegar a casa, MariCarmen nos vio llegar; había llegado un poco antes y se habia encontrado a Felix durmiendo en uno de los bancos del edificio. Preocupada, nos dijo que lo subiéramos a su casa y asi hicimos los dos.
Cuando llegamos a casa de Felix, él no quería entrar. No quería que el padre lo oyera entrar en el "carnavelero" estado en que venía. Cuando nos vinimosa a dar cuenta es que no tenía las llaves de su casa. Lo que hicimos fue llevar a Felix a mi casa y ponerlo a dormir en mi cuarto.
Mis padres no habían llegado, y no recuerdo si alguno de mis hermanos ya dormía.
El hecho fue que mientras daban las seis de la mañana y Felix dormía en la cama-nido de mi cuarto, encendimos el ordenador y nos pusimos a jugar a un juego de baloncesto nba. Allí arrimados malamente, utilizando cada lado del teclado cada uno para manejar a su equipo, empezamos un emocionante partido.

A las siete y media, mas o menos, tras desayunar llegaron mis padres, y cuando vieron el panorama de la habitación no sabían adonde mirar; si a Felix en calzoncillos durmiendo en la cama-nido; o a los dos osos verdes que jugaban al ordenador tras toda la noche de juerga en la calle.

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Hablaba con Julian el dia del duelo que te has ido primero tú, seguramente el mas noble de todos nosotros. No se como terminar esta entrada, pues se me hace un nudo en los dedos que no me deja escr¡bir con un minimo de coherencia. Al enterarme por Luis de la existencia de este Blog no he podido resistir el impulso de mandarte un poco de energía desde éste, ahora, el otro lado de tu universo.

Con la impotencia marcada en mis ojos, te mando un eterno abrazo. Convencido como siempre de que nuestra amistad no se acabará por mucho tiempo que pase sin volver a vernos, pero jodido, jodido como nunca por el tiempo que no nos vimos.

Te recuerdo tanto ahora que no estás. Que sarcástica es esta vida, que tarde llegan algunas lecciones.

Siempre tuyo. Charly.

2 comentarios:

ejm dijo...

Ya me extrañaba que ninguno de vosotros hubiera escrito.Al empezar a leerlo, ya sabía el nombre que me iba a encontrar al final del texto, pues me contaste la historia el 11 de Febrero, y me hiciste reir en un momento de profunda tristeza para mí. Y por eso te estoy agradecida. Os mando un fuerte abrazo a todos desde Málaga.

Nadie dijo...

Ya me extrañaba que ninguno de vosotros hubiera escrito. Al empezar a leerlo ya sabía el nombre que me iba a encontrar al final del texto, pues me contaste la historia el 11 de Febrero, y me hiciste reir en un momento de muchísima tristeza. y por eso te estoy muy agradecida. os mando un fuerte abrazo a todos desde Málaga.